Estudio revela que el 70 % de los petristas que comparten el sticker "Gracias, guerreros" de Cepeda y Quilcué no sabe por qué está agradeciendo
El 30 % restante lo usa para cerrar discusiones familiares, porque después de ese sticker nadie sabe qué contestar. Calato lo envió siete veces esta semana: tres por convicción, dos por esperanza y dos por error.

Un estudio del Observatorio de Comunicación Digital, que Calato consultó y no entendió del todo, concluye que el sticker “Gracias, guerreros”, con las caras del senador Iván Cepeda y la senadora Aida Quilcué sobre un fondo de estadio iluminado, alcanzó el estatus de “signo vacío”: una imagen que toda la militancia reconoce, toda la militancia comparte y casi nadie puede explicar.
“Le preguntamos a mil usuarios que se identifican como petristas por qué lo enviaron. El 70 % respondió alguna variante de ‘me pareció que tocaba’”, explicó la investigadora principal. “Un 12 % pensó que era un afiche de un partido de fútbol. Un 8 % lo usa exclusivamente para terminar peleas en el grupo de la familia, porque después de ese sticker nadie sabe qué contestar. Y un 10 % lo envía a las 11 de la noche, que es cuando la conciencia de clase está más despierta y el juicio más dormido”.
El estudio identifica cuatro usos dominantes: el sincero, el irónico, el que finge sinceridad para ser irónico y el que finge ironía porque le da pena ser sincero. Los cuatro se envían con la misma cara. La oposición, que también lo comparte, aporta un quinto uso: el sarcástico, indistinguible de los otros cuatro.
La respuesta oficial
Consultado sobre la circulación del sticker, un vocero de la campaña declaró que “el agradecimiento es siempre bienvenido, incluso cuando es involuntario” y que “guerreros somos todos, en especial los que comparten”. La oposición anunció que lanzará su propio sticker, aunque aún no ha definido a quién agradecer ni por qué, “para no comprometerse”.
El caso Calato
Nuestro reportero admite haberlo enviado siete veces esta semana. “Tres por convicción, dos por esperanza y dos por error”, precisa. “El error fue la parte más honesta”. Cuando se le preguntó qué habían hecho exactamente los guerreros para merecer el agradecimiento, Calato pidió que le repitieran la pregunta, luego pidió que se la enviaran por escrito, y finalmente respondió con el sticker.
El estudio concluye que el sticker es “la forma más eficiente de militancia conocida: cero esfuerzo, cero contenido, cien por ciento de sensación de haber participado”. Calato lo compartió.